Una bodega para confección no se elige por el canon. Se elige por lo que el inmueble puede sostener: cuánta energía llega al medidor, cuánto peso aguanta el piso, cuánta altura hay libre y por dónde entra la tela. En el inventario propio de Bodegas Magno al 17 de octubre de 2026 hay 371 bodegas en arriendo en el Valle de Aburrá: la capacidad declarada mediana es de 45 kVA, la altura mediana es de 5 metros y 111 ofertas no llegan a 4. En el tramo de 100 a 500 m², donde suele buscar un taller, la altura mediana cae a 3 metros y la energía a 25 kVA. Ese es el punto de partida, no el precio del metro cuadrado.
La energía decide antes que el canon
Las máquinas de coser no son el mayor consumo de un taller: el planchado con vapor, el compresor y la cortadora sí. Por eso la pregunta no es solo si hay trifásica, sino cuántos kVA están contratados y si ese contrato aguanta un equipo más. De las 371 ofertas en arriendo, 242 (65%) publican su capacidad: 61 están por debajo de 30 kVA, 79 entre 30 y 60, 53 entre 61 y 100 y 49 por encima de 100. En el tramo de 100 a 500 m² el panorama se aprieta: de 79 ofertas con el dato, 45 se quedan entre 15 y 30 kVA y solo 9 pasan de 60. Si tu operación depende de plancha industrial o de varios equipos al mismo tiempo, ese número descarta más inmuebles que cualquier foto. Pide el recibo de energía de los últimos meses, confirma si hay transformador propio y deja por escrito cómo se amplía la capacidad: cómo leer la capacidad contratada en kVA lo repasamos en detalle.
El piso: cuánto peso aguanta y cómo se llega a él
La carga admisible casi no se publica: solo 75 de 371 avisos mencionan peso o toneladas, aunque 200 describen piso en concreto reforzado. En confección el peso no viene de las máquinas sino del inventario: rollos de tela, bultos de prenda y estanterías cargadas. Pregunta la carga en kg/m² y, si el inmueble tiene altillo o entrepiso, la del entrepiso por separado.
Si el espacio está en piso 2 o más —27 de las 163 ofertas del tramo de 100 a 500 m² están en edificio y no en nave a nivel—, revisa cómo sube la tela: 40 avisos mencionan malacate, 8 ascensor y 32 hablan de acceso por escaleras. Subir un rollo por escalera una vez al mes es una anécdota; hacerlo cada semana es un costo fijo que no aparece en el canon.
Altura libre: colgado, entrepiso y el calor
De las 371 bodegas en arriendo, 324 (87%) publican su altura: la mediana es 5 metros, 157 superan los 6 y 111 se quedan por debajo de 4. En el tramo de 100 a 500 m², con 146 ofertas que publican el dato, la mediana baja a 3 metros y 82 no llegan a 4. Con esa altura, los rieles altos para colgado, el rack de tres niveles y el entrepiso quedan fuera de la conversación antes de la visita. Mide la altura libre bajo la viga más baja y no el promedio, y mira la cubierta: en naves bajas el aire caliente del planchado se queda y la ventilación pasa de detalle a necesidad. Si la duda es cómo ganar altura útil, la comparación entre rack y entrepiso va por otro camino que ampliar la nave.
Recibir la tela y despachar: puertas, patio y horario
La confección tiene dos momentos logísticos todos los días: entra tela y sale producto. Solo 201 de 371 ofertas mencionan puerta camión y 54 muelle, así que buena parte de lo que verás se carga a nivel de piso, por el mismo sitio por donde entra el personal. Si tu proveedor de tela llega en vehículo grande, revisa el patio de maniobras —22 avisos lo mencionan— y a qué hora se puede cargar en ese tramo: varias bodegas del valle están en vías con restricción para vehículos de carga, y un camión que no entra a la hora prevista cambia tu programación de despachos. Las reglas de circulación de carga por zona valen tanto como el ancho del portón.
Personal, retales y vecinos: lo que no aparece en el aviso
Una confección es intensiva en personas: baños, vestieres, un sitio para comer y parqueadero de motos y carros. El inventario casi no lo publica —dos avisos mencionan vestier—, así que se cuenta en la visita y no se supone. Cuenta también los retales: cuánto volumen genera el taller por semana, dónde queda el cuarto de residuos y si su recolección tiene costo. Si el inmueble está en un edificio o en un parque compartido, pide el reglamento y los horarios autorizados: el ruido de las máquinas y los turnos de noche no siempre están permitidos, y eso no se arregla después de firmar. Confirma además qué cubre la vigilancia del conjunto —21 avisos la mencionan— y qué te toca asegurar por tu cuenta: inventario, máquinas y mercancía en tránsito.
Dónde está ese inventario hoy
Con corte al 17 de octubre de 2026 hay 163 bodegas en arriendo entre 100 y 500 m²: 89 en Medellín, 19 en Itagüí, 16 en La Estrella, 14 en Bello y 8 en Rionegro. La mediana del canon en ese rango es de $9,5 millones, y entre 100 y 300 m² baja a $8 millones, con ofertas desde $2 millones hasta $18 millones según zona, altura y energía. Ninguna de esas 163 ofertas publica cuota de administración, así que conviene preguntarla junto con el IVA antes de comparar dos inmuebles que parecen iguales.
Si quieres que filtremos ese inventario por energía, carga de piso, altura libre y acceso para tu operación, escríbenos y armamos la lista corta: mira las bodegas disponibles en el Valle de Aburrá.